Un bebé nace con mil millones de células cerebrales. Estas células forman conexiones con cada experiencia que tiene su bebé. Alrededor de los dos años edad, un niño con un sano desarrollo, puede tener tantas conexiones de células cerebrales como un adulto.
¡Eso lo convierte a USTED en el primero y más importante maestro de su hijo!
Un niño que no recibe cuidado nutricional temprano y adecuado, puede sufrir retrasos en su desarrollo físico, emocional y cognitivo.